fbpx

La palabra de Dios es viva

 

La revista de este mes nos recuerda la estrecha relación entre el Magisterio y la Biblia. Las Sagradas Escrituras son la fuente para la reflexión de la Iglesia que se concreta en el Magisterio. Reflexionar sobre Biblia y Magisterio nos lleva a pensar en la cualidad de la Palabra de Dios que es viva y eficaz como lo indica la Carta a los Hebreos. Esto quiere decir que la Palabra de Dios entra en relación con la comunidad de los creyentes de todas las épocas, incluso la nuestra.

 

Introducción:

Un miembro de la familia leer en voz alta la siguiente introducción.

Nos reunimos en familia para comprender que el mensaje de la Biblia es actual. La Palabra de Dios tiene algo que decirnos hoy a cada uno de nosotros y a nuestra familia en general. Acerquémonos a la Palabra de Dios con la fe de que tiene algo que decirnos. 

 

Lectura:

Leer en familia el versículo 12 del capítulo 4 de la Carta a los Hebreos.

 

«La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que una espada de dos filos: ella penetra hasta dividir el alma y espíritu, articulaciones y médulas, y discierne las intenciones y pensamientos del corazón.» Heb 4, 12

 

Meditación individual y familiar:

Se pueden servir de estas ideas para meditar sobre el texto antes leído.

 

En las culturas antiguas la escritura era muy escasa. Eran pocos aquellos los que sabían leer y escribir. A penas un 10% de la población en el s.I tenía acceso a la escritura. Es por eso que la mayoría de las culturas de la antigüedad, como es la hebrea, se centraban más en una transmisión oral que en una escrita. El peso que tenía la palabra era mucho más importante que los textos escritos.

 

El valor de la palabra en estas culturas era sumamente importante. De hecho, una vez pronunciada una palabra ésta conservaba su eficacia y validez. Cuando alguien daba su palabra a otro era porque iba a cumplir lo que prometía. Por ejemplo, la alianza matrimonial se sellaba con unas palabras pronunciadas. Ahora tenemos documentos escritos que corroboran lo que dicen nuestras palabras. No era así en la antigüedad.

 

¿Qué relación tiene esto con la Biblia? La Biblia es la Palabra de Dios pronunciada y transmitida por una comunidad de manera oral y escrita. Esta comunidad fue captando el mensaje que Dios quería transmitirles. Y fue compartiendo de generación en generación las grandes acciones salvíficas de Dios para con su familia hasta ponerlas por escrito. Estas palabras que quedaron escritas son mensaje también para nosotros.

 

Son las palabras pronunciadas por Dios que es veraz. Las palabras nos llegan hoy no como un recuerdo del pasado, sino que nos hablan hoy de una manera nueva. Lo que le sucedió al pueblo de Israel y el modo en que Dios actuó en su historia se repite. Dios quiere actuar en nuestra vida, nuestra historia y nuestra familia y lo hace a través de la Biblia. Tomemos la decisión de leerla con frecuencia, con un corazón renovado, para dejarnos aleccionar, guiar, transformar y hacer de nuevo por la Palabra de Dios.

 

Se pueden dejar unos minutos de silencio para la meditación personal.

 

Oración:

Si se considera oportuno, se le puede sacar copias a la oración para que cada uno pueda participar mejor.

 

Padre de bondad, tú te has querido comunicar con cada uno de nosotros. Has querido entablar un diálogo de amor y lo haces pronunciando unas palabras. Esas palabras no son vanas, sino que están cargadas de tu verdad. Te pedimos que abras nuestros corazones para encontrar en los textos bíblicos palabras de amor y de consuelo para nosotros. Amén.

 

Compromiso:

 

Después de haber leído, meditado y orado con la Palabra de Dios ésta nos debe mover al compromiso. Como familia decidámonos a leer con mayor frecuencia la Biblia. Leamos diariamente un capítulo de la Biblia dejando unos minutos de silencio preguntándonos: ¿Qué nos quiere decir Dios con este texto?



También te puede interesar:

SUSCRÍBETE

Y NO TE PIERDAS NADA DE NUESTRO CONTENIDO